Santiago Oría acompañó la Jura de Diputados en el Congreso: la continuidad de un vínculo espiritual con el Presidente

12/5/20252 min read

Santiago Oría acompañó la Jura de Diputados en el Congreso: la continuidad de un vínculo espiritual con el Presidente

En una jornada cargada de simbolismo político y emocional, el cineasta Santiago Oría estuvo presente en el Congreso de la Nación durante la Jura de Diputados realizada días atrás, un acto institucional que contó con la presencia del presidente Javier Milei. La participación de Oría no pasó desapercibida: su figura ya forma parte del paisaje político y cultural que rodea al mandatario, consolidando un lazo que trasciende lo profesional.

Desde 2021, cuando comenzó a registrar el fenómeno político que luego llevaría a Milei a la presidencia, Oría se convirtió en mucho más que un realizador audiovisual. Su cámara no solo documentó una campaña histórica: capturó un movimiento, una batalla cultural y una épica personal que hoy continúa escribiéndose. Ese vínculo, que nació en el terreno creativo, se fue transformando en una conexión profunda, casi espiritual, que une al presidente con el artista que retrató su ascenso.

Durante la ceremonia en el Congreso, Oría volvió a ocupar un lugar que ya siente propio: el de testigo privilegiado de un proceso político en constante evolución. Su presencia reafirma la continuidad de una colaboración que comenzó en 2021, se fortaleció en el triunfo de 2023 y que, según quienes conocen el detrás de escena, se proyecta firmemente hacia 2026.

Para muchos dentro del entorno presidencial, Oría representa más que un cineasta: es un intérprete visual del espíritu libertario, un comunicador nato de la narrativa que rodea a Milei y un aliado estratégico en la construcción simbólica del proyecto político. Su mirada estética ha logrado sintetizar en imágenes la energía, la mística y las convicciones que definen al actual Gobierno.

La ceremonia de Jura de Diputados marcó un nuevo capítulo en esta asociación. En un clima donde la política y el simbolismo se encuentran, Santiago Oría volvió a ser testigo y protagonista, acompañando con su presencia la consolidación institucional del espacio que registró desde sus primeras marchas.

Con su estilo inconfundible, su sensibilidad artística y su lealtad al proceso que viene documentando desde hace años, Oría continúa ocupando un rol único: el de narrador visual de una revolución política que aún sigue escribiéndose. Y todo indica que lo seguirá haciendo —con la misma convicción silenciosa— hasta 2026.